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ODA A UNA PRETENSIÓN AMOROSA

 

Como el preludio del ave Fénix que arde en el fuego por una pasión desenfrenada,

que en su caída se va consumiendo por su propia brasa,

cae ciega y desconsolada;

finalmente choca implacablemente contra el suelo árido y desierto,

víctima de sus excelsos deseos.

 

Inerte ya en el desolado paraje,

se va desintegrando en su propia combustión.

Su corazón fue delatado por una traición,

sus sueños no entendieron el mensaje,

condenado a perecer sin un hálito de salvación.

 

Las cenizas del ave Fénix se mezclaron con la tierra árida,

pero en su caída, el ave se acordó de dejar caer una lágrima...

 

y esa lágrima cayó al mar...

Cuenta la leyenda, que un solitario pescador que pasaba por allí

vio reflejadas en el mar dos siluetas de ave Fénix, más bellas que el Arco Iris,

y al mirar al cielo no las pudo encontrar.

Tal vez el ave Fénix, al derramar una lágrima, fue indultado por su amor,

renació de sus cenizas y fueron perdonados sus celos,

y en la fantasía del pescador

vuelan los dos juntos, libres otra vez...

libres de corazón.

 

Alejandro Moreno, 2005.

"Ave Fénix"


"Tal vez pasen historias parecidas a la del Ave Fénix en alguna parte de este mundo, y en una dimensión diferente. Hace mucho tiempo que un joven quedó prendado de una chica de mirada hipnotizadora; un joven de mirada perdida que decidió no acercarse, siempre miraba de lejos; y si no había amor era porque le asustaban esos ojos misteriosos que le llenaban de angustia y aceleraban su espíritu inquieto; el tiempo no le ayudó y cargó con la culpa de no tener la decisión de decirle nada a la muchacha de esos ojos tristes y misteriosos. Por entonces la muchacha, ya mujer, voló y él no supo nada hasta que un día le dijeron que quedaba muy lejos para que acudiera a su llamada; la vida es así y cuesta aceptarla; en fin, ha de continuar y no hay suficientes justificaciones para renunciar a otras oportunidades y tener el conocimiento de no caer en el mismo error, ya que por alguna cosa estamos aquí; para aprender y crecer."

Alejandro Moreno


 

"Con este poema, el joven Alejandro ha encontrado su propia forma de expresión literaria, tras varios intentos que no le habían dejado del todo satisfecho. Con él, como el fénix, ha renacido de sus propias cenizas y ha roto un muro de papel."

Nati Sánchez


 

 

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