Portada Narrativa Poesía Ensayo Teatro Literatura fantástica ¿Quiénes somos?
Enlaces y concursos Crítica Taller Cine, TV, radio y cómic Tan lejos y tan cerca Rincones literarios

El Teatro autores obras FRAGMENTOS Teatro en España  
 

DARIO FO, EL JUGLAR DEL SIGLO XX


          No podemos hablar de las obras de Dario Fo sin tener en cuenta su vida. Ellas espejan su pensamiento de luchador incansable que sabe revindicar con firmeza, a través del poder de la palabra, todo aquello que tanto se echa en falta en el mundo de hoy: la verdad, la dignidad del hombre, la igualdad de derechos, la falta de prejuicios, etc. La lista es interminable, dado que bajo cada uno de los títulos  de sus sátiras, comedias, tragicomedias o monólogos se encierra una profunda y reflexiva crítica a las injusticias que nos rodean y nos han ido acompañando desde la mitad del siglo pasado, en una época en la que tanto el capitalismo salvaje como el comunismo sin escrúpulos han dejado salir a la luz la lacra de la corrupción y la mentira, llegando a afectar en el día a día del ciudadano común, interfiriendo en su escala de valores, hasta llevarlo en algunos casos al borde del abismo. El dramaturgo italiano tampoco se olvida de la mujer y de su lucha para recuperar el lugar que le corresponde en el complejo paisaje de la sociedad actual.

Dario Fo nace el 26 de marzo de 1926 en San Giano, una pequeña ciudad italiana, situada cerca del Lago Maggiore. Su padre es socialista, jefe de la estación de ferrocarril, y esta circunstancia hace que la infancia del joven Dario sea un periplo por la geografía del país, según su padre iba cambiando su destino de trabajo. En 1940 comienza sus estudios en la Academia de Arte Brera de Milán. Durante la Segunda Guerra Mundial es llamado a alistarse pero consigue escapar y esconderse durante los últimos años de las hostilidades. Después de la guerra inicia sus estudios de arquitectura y empieza a mostrar especial interés por la escenografía. Es también la época en la que improvisa sus primeros monólogos.

En 1950 Dario Fo conoce a Franco Parenti, quien invita al joven a unirse a su compañía teatral, encantado con la manera en la que éste trata la historia de Caín y Abel en una parodia llamada Cain, poer nano.

Otro momento crucial en la vida de Fo es su encuentro con Franca Rame, durante su colaboración en un espectáculo puesto en escena por la compañía Nava-Parenti en Milán. Franca Rame será la persona con la que compartirá su vida, sus inquietudes, será su mujer, su colaboradora, el primer crítico de sus textos, su socia y la actriz que interpretará la gran mayoría de sus obras.

En 1951 Dario Fo inicia su colaboración en la radio nacional italiana, donde adquiere una cierta notoriedad, pese a que sus intervenciones ya son censuradas. Durante los siguientes años, Fo escribe sus primeras obras de teatro que también sufrirán el yugo de la censura, pero a pesar de todo consiguen un gran éxito de público. Dicha censura y el desencuentro con la autoridad y las autoridades serán un leitmotiv durante toda su vida.

Son años de trabajo intenso. Fo empieza a colaborar también en el mundo del cine, primero como actor y luego como guionista, escribe y dirige obras de teatro y funda junto a Franca Rame su propia compañía de teatro en 1957, para la que además de escribir y dirigir las obras, diseña el vestuario y los decorados.

Cinco años después, Fo y Rame hacen su aparición en televisión, desde donde lanzan sus críticas a la sociedad y presentan por primera vez las dificultades a las que se enfrenta en su vida diaria el ciudadano común, provocando controvertidas discusiones y reacciones a largo de todo el país. De nuevo les persigue la sombra de la censura y además se llegan a enfrentar a amenazas de muerte a raíz de abordar en uno de sus sketches el tema de la Mafia.

Durante los próximos años, Fo lleva de nuevo a los escenarios su ácida crítica social. Buscador incansable de la justicia y la verdad, independientemente del color político, Fo retira en 1967, después de la invasión Soviética en Checoslovaquia, su autorización para que sus obras sean representadas en los escenarios de este país. Éstas serán censuradas y bloqueadas en todos los países del Este. Es importante mencionar, en este punto, que a este librepensador y atrevido crítico también se le cerraron en dos ocasiones las puertas de Estados Unidos, negándosele el visado de entrada. Será solo en 1986, a invitación de la Universidad de Harvard, cuando a Dario Fo y Franca Rame se les concede por fin la posibilidad de entrar en el país.

Después de años de trabajo incansable, en los que además de escribir y dirigir sus obras, funda junto a su mujer otras dos  asociaciones teatrales, Nuova Scaena y Colltetivo teatrale La Comune, que se convierten en un escenario para la denuncia de la injusticia, la corrupción, la manipulación y la mentira, Dario Fo recibe en 1997 el Premio Nóbel de Literatura.

Dario Fo sigue trabajando y revindicando el papel de los autores comprometidos al realizar su trabajo. Sin ir más lejos, en el verano del año pasado participó en el Festival de Teatro de Mérida donde recibió el Premio Scaena y donde afirmó que “los autores ajenos a lo político, a la situación social, a la historia económica, a las guerras y a las injusticias, no viven en este mundo y son ignorantes de la historia (…) Quedan fuera da la historia los artistas no comprometidos.”

Dario Fo se encuentra ya indudablemente en un sitio privilegiado de la historia del teatro y de las Letras en general, gracias a su coraje, coherencia y sinceridad. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas y están siendo representadas a lo largo y lo ancho del mundo. Encontramos en ellas tanto una historia crítica de los acontecimientos históricos y sociales de la última mitad de siglo, como un espejo de los problemas y dificultades que se le plantean al hombre de hoy en su vida diaria. Dario Fo nos habla de nosotros mismos en clave de humor, abriendo nuestros horizontes de pensamiento y enseñándonos a ver la realidad bajo una luz crítica, despojándonos de prejuicios y falsas apariencias.

Al salir de la representación de cualquiera de sus obras, tendremos una media sonrisa dibujada en el rostro, unos cuantos prejuicios menos y otros tantos puntos de vista más sobre aquello que ocurre y nos ocurre en los tiempos que nos ha tocado vivir.

Elena Salajan, 2005

 
ARTÍCULOS RELACIONADOS EN LE-ES:

- Muerte accidental de un anarquista · Dario Fo, Elena Salajan

 

VOLVER A ÍNDICE DE AUTORES